En China se ha debatido sobre los centros de masajes chinos y el famoso happy ending, una práctica que se lleva a cabo en todo el país.

Con tal de regularizarlo, se ha concluido que no es ilegal al no haber una “relación íntima” entre el cliente y la masajista.

Pero la realidad es que estos locales chinos ofrecen todo tipo de servicios sin tabúes.